Nuestro fundador

padre1No podemos contar nuestra historia sin dedicarle un espacio a la vida y espíritu del fundador del IPER, padre Fernando Guardia Jaén, s.j. Nace en la ciudad de Panamá el 10 de julio de 1926. Su hoja de vida refiere una amplia formación y conocimiento, adquirido desde su educación en el Colegio La Salles, Panamá; luego Licenciatura en Letras y Filosofía, en Quito Ecuador; Teología, en St. Louis University, Saint Loius, Mo, EE. UU; y un Diplomado de Bioética en la Universidad de Panamá.

El padre Fernando Guardia Jaén aceptó el llamado a la vida sacerdotal a la edad de 19 años, cuando ingresó a la Compañía de Jesús el 13 de noviembre de 1945; vocación que mucho tuvo que ver su familia, un hogar muy cristiano y sencillo, formado por Fernando Guardia y Elida Jaén de Guardia.

Ellos transmitieron a sus ocho hijos su profunda fe en Dios y amor a la patria. Fue ordenado sacerdote el 15 de junio de 1960 en Saint Mary`s College, Kansas, EEUU. Su servicio pastoral a la iglesia lo llevó a trabajar al Colegio Centro América, Granada, Nicaragua; así como al Colegio Externado San José, San Salvador, El Salvador; y en su patria fue Rector del Colegio Javier.

Durante su período como Rector del Colegio Javier, fue el impulsor del Servicio Social Javeriano que muchos beneficios ha producido tanto a las propias comunidades campesinas, cuanto en los mismos alumnos que han vivido la periencia de una fe integrada a la vida de compromiso social.

Entre los cargos ocupados por este religioso jesuita está el de Presidente de la Confederación Interamericana de Educación Católica; Rector del Seminario Mayor San José; Director del Departamento de Educación de la Arquidiócesis de Panamá; Coordinador del Comité del Año Santo en 1974; Coordinador de las Asambleas Arquidiocesanas de Pastoral, Coordinador General de la Visita del Papa Juan Pablo II a Panamá 1983, Director de Radio Hogar.

padre-FernandoFiel a Cristo y su iglesia, y fiel a su compromiso cristiano con el pueblo panameño; Fernando Guardia se destacó por la defensa de la justicia, la paz, y la libertad de los panameños. Alzó su voz para denunciar los atropellos del régimen militar y fue miembro fundador de la Cruzada Civilista, y defensor de los sin voz, de los perseguidos por el dictadura militar. Para ellos, no faltó el optimismo, la orientación y el panorama esperanzador de que Panamá cambiaría. Su libro “Clamor por la Libertad” recoge sus vivencias durante la época de la dictadura militar, su ejecutoria como Vicario del Arzobispado de Panamá y su iniciativa como educador, al introducir la formación de los jóvenes del Colegio Javier al trabajo social, despertando en ellos la conciencia social. Hoy día muchos colegios y universidades han adoptado como norma la implementación de servicio social.

Por spadre2u trayectoria, tanto en el ámbito eclesial como cívico, el Gobierno Nacional del Presidente Guillermo Endara Galimani le otorgó la Medalla Presidente Manuel Amador Guerrero en el Grado de Gran Oficial. El padre Guardia fue merecedor de muchas medallas y reconocimientos durante su vida. Tras su partida, el 6 de julio de 2014, el Presidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela Rodríguez, realizó la condecoración post mortem como Gran Maestro de la Orden Vasco Nuñez de Balboa en el grado de Gran Oficial en reconocimientos a sus méritos.

Su trayectoria eclesial y cívica, queda como ejemplo a la posteridad, en letras de oro, en el Libro de la Historia de Panamá. Su servicio y labor pastoral es parte fundamental de la Historia de la Iglesia Católica panameña. Pero su inmenso legado, está coronado por su sencillez, su amor a la patria, su firmeza de carácter y el gran amor que prodigó a quienes lo conocimos. Es por ello que su memoria y su ejemplo perdurarán para siempre en el corazón de los panameños.